No necesitas material, ni ropa de deporte, ni una hora libre. Solo tu cuerpo y dos minutos, cinco veces al día. Reparte estos snacks como quieras: al levantarte, a media mañana, después de comer, por la tarde y antes de la ducha.
1. Sentadillas
El clásico. Baja como si fueras a sentarte, rodillas siguiendo la dirección de los pies.
- ¿Cuesta? Apóyate en una silla o hazlas menos profundas.
- ¿Fácil? Baja más lento: 3 segundos abajo, 1 arriba.
2. Flexiones
El ejercicio más completo del peso corporal. Cuerpo recto como una tabla.
- ¿Cuesta? Hazlas con las rodillas apoyadas o contra la pared.
- ¿Fácil? Prueba con los pies elevados en el sofá.
3. Elevaciones de talones
De pie, sube sobre las puntas de los pies y baja lento. Perfecta mientras esperas el café.
- ¿Fácil? Hazlas a una pierna, agarrándote a la encimera.
4. Puente de glúteo
Tumbado boca arriba, pies apoyados, sube la cadera apretando el glúteo arriba del todo.
- Ideal si pasas muchas horas sentado: despierta justo lo que más se duerme.
5. Plancha
Antebrazos al suelo, cuerpo recto, respira. La favorita para cerrar el día.
- ¿Cuesta? Apoya las rodillas. ¿Fácil? Alterna levantando un pie.
Apunta cada serie en el momento —tardas 2 segundos— y al final del día mira lo que has acumulado. La primera semana el objetivo no es cansarte: es no fallar ningún día.